Seguimos en Asia, en este caso vamos a la India con uno de mis platos preferidos, el pollo al curry. Este que os voy a enseñar está inspirado en el que prepara Samantha Vallejo-Nágera (propietaria del cátering Samantha de España y jurado del programa Masterchef), y digo inspirado porque he cambiado algunas cosillas y las he adaptado a lo que tengo en casa y a mis gustos. Y como bien ella dice, usad trozos de pollo con hueso, la pechuga queda muy reseca. Y leche de coco, por favor, nada de natas ni leches evaporadas! Y sin más preámbulos...allá vamos!
-1kg de pollo con hueso (muslos, contramuslos, alitas)
-Un poco de harina para rebozar
-1 o 2 zanahorias (según su tamaño)
-1/2 calabacín o 6 mini calabacines
-1/2 cebolla blanca picada (hay que reservar un poco aparte para saltear el arroz)
-1 lata de leche de coco
-1/2 cucharadita de curry Garam Masala
-1/2 cucharadita de curry Madras
-1/2 cucharadita de curry London Finest
-Sal
-Aceite de girasol
-Arroz basmati
-Un poco de mantequilla
Empezamos poniendo un wok o cacerola al fuego con abundante aceite y cuando esté caliente freímos el pollo, previamente enharinado y salado, hasta que esté dorado. Reservamos el pollo en un plato y le damos el corte que queramos a las verduras (rodajas, medias lunas, torneadas) y en el mismo aceite (retiramos un poco antes) pochamos un poco la cebolla y seguidamente incorporamos la zanahoria y el calabacín. Cuando ya estén hechas (no deben de quedar muy blandas) añadimos el pollo y lo movemos para que se incorpore con la verdura, y acto seguido añadimos la lata de leche de coco (hay que agitarla bien antes, para que la grasa no se quede abajo). Bajamos el fuego un poco y con una cuchara de madera repartimos bien la leche y que todo se quede impregnado, y ahora es cuando añadimos el curry. Removemos bien para que se reparta, lo tapamos y lo dejamos que cueza a fuego medio durante 20-30 minutos, hasta que la salga coja cuerpo.
Mientras, o bien antes de hacer el pollo, cocemos el arroz en una olla con agua hirviendo, y lo dejamos cocer unos 15 minutos. Lo escurrimos y lo dejamos reposar, y a la hora de saltear lo haremos en una sartén con un poco de aceite, la mantequilla y la cebolla que habíamos reservado aparte, esa mezcla hará que le de un toque especial al plato.
Lo servimos todo en un plato, y listo! Ya tenemos el pollo al curry a punto para comer.
Este es el resultado, un plato muy sabroso y con una carne que queda tiernísima, siempre y cuando uséis trozos con hueso. Por supuesto que podéis usar pechuga, pero de antemano os digo que queda algo seca y no es tan tierna como unas alitas o unos contramuslos.
Ah! Y en cuanto al curry, yo os he propuesto esa mezcla, pero le podéis poner el curry que más os guste. O bien os podéis ceñir a la receta de Samantha, ella usa curry rojo en pasta.
Bon appetit!


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